En la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires funciona un laboratorio dedicado a estudiar qué se puede hacer con la basura antes de que ésta se convierta en un problema.
En el Centro de Innovación y Desarrollo (CID)para el desarrollo de proyectos de tecnología ambiental BRa, Benito Roggio ambiental, trabaja en el desarrollo de proyectos de investigación en temas relacionados con la tecnología ambiental y la economía circular.
Allí se puso en marcha un set de ensayos a medida de cada proyecto, con una cobertura de punta a punta del proceso.
- Se Investiga cómo transformar residuos orgánicos en energía mediante procesos biológicos y termoquímicos.
- Se estudian residuos orgánicos para determinar su valor como fertilizantes y mejoradores del suelo.
- Se realizan pruebas acerca de cómo estos productos impactan en el crecimiento y desarrollo de las plantas.
- Se lleva adelante el diseño, control y optimización de procesos de transformación de residuos biomásicos como el compostaje de restos de poda, FORSU y lodos de depuradoras.
Las líneas de investigación abarcan desde la producción de energía a partir de biomasa residual hasta el desarrollo de biochar como material para capturar carbono y mejorar suelos agrícolas, pasando por pellets de restos de poda urbana y maduración de material bioestabilizado para cobertura de rellenos sanitarios.
De residuo a recurso
El eje conceptual del CID es la economía circular aplicada a los residuos: cada material que llega al centro es estudiado en función de los usos posibles que puede tener una vez transformado. Los ensayos abarcan el proceso de punta a punta, desde la caracterización del residuo hasta la evaluación del impacto de los productos obtenidos en el crecimiento y desarrollo de plantas.
Las líneas de trabajo incluyen la investigación sobre cómo transformar residuos orgánicos en energía mediante procesos biológicos y termoquímicos, el estudio de su valor como fertilizantes y mejoradores del suelo, y el diseño y optimización de procesos de compostaje de restos de poda, fracción orgánica de residuos sólidos urbanos (FORSU) y lodos de depuradoras.
Biochar: carbono capturado desde la biomasa
Una de las líneas más prometedoras del centro es la investigación sobre biochar, un material carbonoso estable y rico en carbono que se obtiene a través de la pirólisis: un proceso termoquímico que descompone biomasa en ausencia de oxígeno.
En un contexto donde los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera obligan no solo a reducir emisiones sino también a buscar alternativas a materiales con alta huella de carbono, el biochar ofrece múltiples aplicaciones concretas.
En agricultura mejora la estructura del suelo, aumenta la retención de agua, favorece la liberación controlada de nutrientes y acelera el proceso de compostaje. En la industria de los materiales puede incorporarse al concreto y el asfalto. Y en el tratamiento ambiental funciona como filtro de olores y capturador de contaminantes en aguas y efluentes.
Pellets de poda y cobertura de rellenos sanitarios
Otras dos líneas activas del CID apuntan a resolver problemas concretos de la gestión urbana de residuos. La producción de pellets a partir de restos de poda urbana evalúa una alternativa de energía renovable que muchos países ya utilizan a escala, aprovechando un residuo vegetal que en Argentina suele terminar en rellenos sanitarios o quemado de manera informal. 
La maduración de material bioestabilizado, por su parte, busca convertir el resultado del tratamiento de residuos orgánicos en un sustrato apto para la cobertura final de rellenos sanitarios, cerrando el ciclo de un material que de otro modo representaría un pasivo ambiental.
La articulación entre una empresa del sector privado y la universidad pública en este tipo de investigación aplicada es también un modelo de transferencia tecnológica relevante: el conocimiento generado en el CID alimenta directamente las operaciones de Benito Rogio Ambiental BRa en sus 13 plantas de Argentina y Uruguay.
Estas iniciativas se alinean con la estrategia de Sustentabilidad de BRa orientadas a responder “a los desafíos ambientales que presentan las grandes ciudades”, afirmó Gabriela Ananía, responsable de Relaciones Institucionales y Comunicaciones de Benito Roggio Ambiental (BRa) y añadió: “Cada avance presentado forma parte de una visión de largo plazo que integra innovación, eficiencia operativa y sustentabilidad. Buscamos transformar compromisos en resultados concretos que generan valor para las comunidades y el ambiente.”
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