Un puente hacia el trabajo: la apuesta de Reciduca por los jóvenes

A través de alianzas con distintas empresas, la fundación acompaña a jóvenes que buscan su primera oportunidad laboral. Quiénes son los que ya forman parte de esta red

Acceder al primer empleo suele ser uno de los desafíos más difíciles para los jóvenes en la Argentina, y esa problemática se multiplica cuando, a las exigencias de un mercado laboral cada vez más competitivo, se suman trayectorias atravesadas por la vulnerabilidad socioeconómica, la necesidad de generar ingresos tempranamente y la falta de redes que faciliten una oportunidad inicial.

En ese cruce de obstáculos se inscribe el trabajo que viene realizando Fundación Reciduca a través de “Sé Protagonista”, un programa que busca acercar a los jóvenes formación, herramientas y puentes concretos con el mundo del trabajo.

(Gentileza Farmacity)

La iniciativa forma parte de la Comunidad de Egresados de Reciduca y apunta a acompañar a quienes ya terminaron el secundario en la construcción de un proyecto de vida vinculado con el estudio, el empleo o el desarrollo de un emprendimiento propio.

La propuesta combina capacitación en rubros con demanda laboral, entrenamiento en habilidades socioemocionales y de empleabilidad, contacto directo con empresas y seguimiento posterior para favorecer la inserción.

Los resultados permiten dimensionar el alcance de esa apuesta: según datos de la organización, uno de cada dos jóvenes que completa el programa consigue empleo dentro de los seis meses siguientes. Desde su creación, en 2023, ya pasaron 672 jóvenes por “Sé Protagonista” y egresaron 346.

Una puerta de entrada

“La propuesta consiste en brindar capacitaciones en un rubro específico, que sea demandado por el mercado y  resulte de interés para nuestra comunidad de jóvenes”, explica Matías Cano, coordinador del área de Egresados y Empleo de la fundación.

Matías Cano, referente de Reciduca.

La definición condensa buena parte de la lógica del programa: no se trata solo de ofrecer cursos, sino de construir una propuesta en diálogo con los intereses de los participantes y las oportunidades reales del mercado laboral.

Fundación Reciduca trabaja desde hace 24 años con jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica. Su misión es acompañarlos para que finalicen sus estudios secundarios, ampliar sus oportunidades de empleo y promover también el cuidado del ambiente.

En ese recorrido, el vínculo no se interrumpe cuando egresan de la escuela: una vez que completan el Programa Educativo, pasan a integrar la Comunidad de Egresados, donde acceden a becas, oportunidades laborales y formaciones intensivas como “Sé Protagonista”.

Más allá del aula

La propuesta está pensada como un trayecto breve pero intensivo. Durante cuatro semanas, los participantes se forman en habilidades técnicas y prácticas, competencias socioemocionales y de empleabilidad, emprendedurismo, triple impacto e inteligencia artificial. Al finalizar, reciben un diploma. Pero el valor del programa no se agota en ese certificado: uno de sus rasgos más relevantes es el contacto con escenarios reales de trabajo y con actores concretos del mundo empresarial.

Acompañados por facilitadores y entrevistadores, los jóvenes realizan visitas a plantas, centros de distribución y otras instalaciones de las empresas aliadas. También participan de simulacros de entrevistas laborales. Para muchos, ese acercamiento funciona como una primera experiencia de socialización con el mundo del trabajo formal, un ámbito que a menudo aparece lejano o inaccesible.

Las áreas de formación no surgen azarosamente.

“Para elegir los rubros de las formaciones nos basamos en nuestro relevamiento anual a egresados, donde obtenemos datos de qué rubros despiertan más interés en nuestra comunidad y en cuáles nuestros jóvenes tienen más experiencia”, señala Cano en diálogo con Intersección.

Y agrega: “Además, estamos siempre atentos al mercado laboral para identificar dónde están las oportunidades. En estos últimos años, los rubros que más oportunidades ofrecen son logística y atención al cliente”.

Un caso testigo

Si hay un concepto que sintetiza el espíritu de “Sé Protagonista” es el de articulación. El programa se sostiene en una red de alianzas con empresas que participan de maneras diversas: algunas dictan módulos puntuales; y otras se involucran de forma más integral, tanto en la formación como en la posterior inserción laboral de los jóvenes.
Dentro de ese entramado, la experiencia con el ecosistema Farmacity es uno de los ejemplos más sólidos del tipo de puente que Reciduca busca construir.

“Hay muchos niveles de involucramiento. Lo ideal es cuando participan como formadores (dictan los módulos técnicos teóricos y prácticos) y luego favorecen la inserción laboral en la misma empresa”, explica Cano a Intersección.

“Este tipo de alianza la tenemos con Simplicity y Farmacity, y en el pasado también se involucraron a este nivel Kavak, Andreani y Mera Solutions. Además de los recursos humanos (los formadores), las compañías ponen a disposición los espacios dentro de las mismas empresas para desarrollar la formación”, agrega.

Cuando la formación se convierte en empleo

En el caso de Farmacity, esa articulación tomó forma a través de la capacitación en él área de atención al cliente, un rubro especialmente relevante por su amplitud y por la cantidad de oportunidades laborales que concentra.

Desde 2024, ambas organizaciones ya llevaron adelante tres ediciones de ese trayecto formativo. En total, participaron 129 jóvenes y 113 egresaron, lo que representa un 88% de permanencia. Pero el dato que mejor expresa el impacto de la alianza aparece después: a partir de esa experiencia, ya se concretaron 65 ingresos laborales, en decir que la mitad de los jóvenes pudo acceder a un puesto de trabajo.

Una luz para un callejón sin salida

La posibilidad de establecer una continuidad entre la capacitación y el empleo es una de las claves del programa y, también, una de las razones por las que la experiencia se destaca en un contexto en el que tantos jóvenes quedan atrapados en un callejón sin salida: se les exige experiencia laboral para ingresar a un empleo, pero no encuentran dónde adquirirla.

La alianza con el denominado ecosistema Farmacity permite, además, abordar otro rasgo central del modelo que impulsa Reciduca: el esfuerzo no está puesto únicamente en enseñar herramientas técnicas, sino también en acercar a los jóvenes a los códigos, ritmos y demandas del ámbito laboral real.

El paso por un trayecto formativo de estas características no solo fortalece el currículum sino que al mismo tiempo posibilita un conocimiento más concreto sobre el tipo de tareas, vínculos y exigencias que supone un puesto de trabajo en el área de atención al cliente.

Red de alianzas

La experiencia con Farmacity no es un caso aislado, sino la expresión más visible de una estrategia más amplia. Reciduca viene tejiendo una red de alianzas con distintas empresas para fortalecer la empleabilidad de los jóvenes a los que acompaña.

“La mayoría de empresas que participan de alguna formación continúan como aliadas de nuestro programa de empleo. Nos contactan cuando tienen búsquedas activas para que postulemos a egresados de este programa o egresados de Reciduca en general”, indica Cano.

En 2025, el 70% de las empresas que participaron del programa de empleo de Reciduca habían sido previamente aliadas de “Sé Protagonista”.

Entre las alianzas más recientes aparecen -además de Farmacity y Simplicity- Andreani, Kavak, Brouwer, Gottert y Fundación Los Naranjos. En el caso del ecosistema Farmacity, la articulación volverá a repetirse por tercera vez en agosto próximo. Además, la empresa ya contrató a varios jóvenes de la fundación después del curso del año pasado.
Con Andreani, en tanto, se realizaron tres ediciones desde 2023, por las que pasaron 70 jóvenes y de las que surgieron 10 ingresos laborales.

Empleo, horizonte y proyecto propio

El impacto del programa no se mide solo en términos de inserción laboral. También aparece en la posibilidad de que los jóvenes amplíen horizontes y se animen a proyectarse de otro modo. “Esta capacitación me motivó mucho a emprender mi propio negocio el día de mañana. Lo que me gustó también, que es algo nuevo para mí, es que encontré en el triple impacto una motivación para dejar una huella en la sociedad a partir de mi marca”, cuenta Aldana, una de las participantes.

En un escenario en el que el empleo juvenil sigue siendo una de las grandes deudas del mercado laboral argentino, programas como “Sé Protagonista” muestran que las oportunidades no aparecen por generación espontánea sino que se construyen, y que su potencialidad se multiplica cuando ese camino se transita de manera articulada.

Para más información, acceder a https://www.fundacionreciduca.org.ar/ 

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