miércoles, mayo 6, 2026

Alertan sobre la detección precoz de la Hipertensión pulmonar

Más del 70% de los pacientes con hipertensión pulmonar son diagnosticados en etapas avanzadas y el proceso puede demorar más de dos años. La detección temprana resulta fundamental para mejorar el pronóstico, optimizar el abordaje terapéutico y contribuir a una mejor calidad de vida

Alrededor de 52 personas por cada millón, el equivalente a más de 25 millones de personas en el mundo, padecen hipertensión pulmonar (HP), una enfermedad poco frecuente que afecta a los pulmones y al corazón, y que puede ser mortal si no se detecta a tiempo.

Uno de los principales desafíos en torno a esta patología es el diagnóstico tardío: el tiempo promedio para identificarla supera los dos años y más del 70% de los pacientes son diagnosticados en estadios avanzados. Esta demora se debe, principalmente, a que sus síntomas iniciales, como la falta de aire o el cansancio, suelen confundirse con otras enfermedades más frecuentes.

En el marco del Día Mundial de la Hipertensión Pulmonar, la comunidad médica y las asociaciones de pacientes impulsan un llamado a la acción bajo el lema Detección Precoz es Vida, con el objetivo de reducir drásticamente el tiempo de diagnóstico y promover una mayor concientización sobre esta patología. La detección temprana es clave para mejorar la expectativa y la calidad de vida de quienes conviven con esta enfermedad.

¿Qué es la Hipertensión Pulmonar? 

La HP se caracteriza por un aumento desmesurado de la presión en las arterias que transportan la sangre desde el corazón hacia los pulmones. A diferencia de la hipertensión arterial común (también llamada «sistémica»), esta patología afecta el circuito pulmonar, sobrecargando el ventrículo derecho del corazón y pudiendo derivar, sin tratamiento oportuno, en un fallo cardíaco.

Se la conoce como una gran simuladora porque sus síntomas suelen confundirse con asma, ataques de pánico, entre otros, lo que retrasa el diagnóstico y, en consecuencia, el tratamiento adecuado.

Entre las principales señales de alerta se encuentran:

  • Falta de aire (disnea) progresiva, especialmente al realizar esfuerzos cotidianos, como subir escaleras, caminar, vestirse o bañarse.

  • Cansancio extremo (fatiga) y debilidad injustificada.

  • Mareos y síncopes (pérdida de conocimiento).

  • Hinchazón (edema) en tobillos o piernas.

Un llamado a los profesionales de la salud

Dado que es una enfermedad poco frecuente — se estiman 2.500 casos en Argentina—, la sospecha clínica es vital. Es imperativo el monitoreo activo en poblaciones de alto riesgo, como pacientes con enfermedades del tejido conectivo (lupus, esclerodermia), cardiopatías congénitas o enfermedades pulmonares crónicas (EPID, EPOC), entre otras.

Ante la sospecha inicial, el ecocardiograma doppler es la herramienta clave y accesible para la evaluación inicial. Asimismo, el abordaje en centros multidisciplinarios es fundamental para definir, a tiempo, una estrategia terapéutica integral, garantizando un manejo global del paciente que trasciende lo estrictamente farmacológico.

Inversión en precisión y acceso

La detección temprana no es sólo un imperativo clínico, sino también una estrategia fundamental de sostenibilidad del sistema de salud. Llegar rápidamente al diagnóstico correcto evita internaciones prolongadas, el deterioro progresivo de los pacientes y tratamientos ineficaces.

En este sentido, la confirmación mediante cateterismo cardíaco derecho -considerado el estándar de oro- resulta fundamental. Los especialistas advierten que este estudio no debe considerarse un gasto opcional, sino la inversión necesaria que garantiza que el paciente reciba la medicación correcta y específica, optimizando así los recursos sanitarios a mediano y largo plazo.

Garantizar el acceso temprano a la terapia adecuada promueve una gestión más previsible y eficiente de los recursos. Porque, al final del día, el acceso oportuno al tratamiento se traduce en más tiempo, mayor autonomía y una mejor calidad de vida tanto para el paciente como para la familia que acompaña en este camino.

Avances terapéuticos 

En los últimos años, los avances en el tratamiento han transformado el pronóstico de la enfermedad. Hoy, los pacientes cuentan con fármacos efectivos, como los inhibidores de la fosfodiesterasa, antagonistas de endotelina, prostanoides e inhibidor de la señalización de la activina, que han transformado el pronóstico de la enfermedad, mejorando significativamente la calidad de vida y la sobrevida.

En este difícil camino, la asociación civil HIPUA (Hipertensión Pulmonar Argentina) brinda información, asesoramiento y contención tanto a los pacientes como a sus familiares, acompañándolos en el proceso.

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