jueves, febrero 12, 2026

Turismo Consciente: conectar con el patrimonio y proteger la biodiversidad

Crece la oferta de experiencias que combinan la recreación con el aprendizaje y la preservación del medio ambiente. Aquí algunas opciones para vacacionar con mirada de Triple Impacto: Disfrutar y contribuir al desarrollo de las comunidades. En esta nota, algunas de las múltiples opciones disponibles para conocer a lo largo del país

Por Paola Varela

Definido por la Organización Internacional del Turismo (OIT) como el conjunto de actividades que se realizan con conciencia del impacto ambiental, social y económico, el turismo sustentable lleva sobre sus hombros la enorme responsabilidad de contribuir, en gran parte, con las agendas internacionales de protección ecológica; además de estar muy presentes entre las expectativas de los empresarios.

Tan es así, que desde el World Travel and Tourism Council se proyecta que para 2030 esta alternativa vacacional represente una contribución del 10% del PIB global. El factor monetario no sólo cobra relevancia en el plano internacional, en Argentina estas prácticas surgen como una fuente de ingresos tanto para ONG de preservación como para los gobiernos provinciales y municipales.

El abanico de posibilidades es inmenso, pero dentro de este universo, el avistaje de fauna autóctona resalta como una opción muy atractiva para todo tipo de viajeros. Sin embargo, en muchos casos la comprensión de los ecosistemas en los que habitan se escapa del menú de excursiones para turistas y se ofrece como parte de una formación que es el pilar de la creación de conciencia y de las estrategias de conservación.

Al encuentro de delfines y ballenas

La oferta que se puede encontrar en la costa de Camarones, Chubut, va desde experiencias cortas con viajes de dos horas, hasta jornadas completas que prometen una verdadera inmersión en la naturaleza virgen de la provincia.

La llegada de la primavera abre camino a las actividades náuticas y permite a los visitantes tener acceso a una biodiversidad que en otras épocas del año permanecen ocultas desde la costa.

Más cercanas al negocio turístico que a la formación para la conservación, las actividades que se proponen desde esta localidad patagónica persiguen brindar vivencias diferentes y de conexión tanto con los animales como con los espacios de hábitat. En ese sentido, la oportunidad de toparse con la tonina overa -una especie de delfín pequeño y de color blanco y negro- aparece luego de un recorrido corto que comienza en el puerto de la ciudad.

“Podemos confirmar su avistaje en un 90%. Es una especie no migratoria que está durante todo el año«, aseguró Viviana López, una guía local. Se trata de una alta probabilidad de encuentro con este ejemplar que llama la atención a las familias y a fotógrafos de la naturaleza. También es posible ver diversos tipos de aves como petreles gigantes del sur, gaviotas, gaviotines y cormoranes.

La expedición a Isla Leones requiere una inversión de tiempo más importante, pero asegura un cambio en la escala de inmersión dentro del ambiente marino del parque Patagonia Azul.

Esta aventura, que implica un traslado durante una jornada completa, no asegura el avistaje de toninas, pero significa la realización de una travesía por un escenario biológico colmado de ejemplares como los delfines australes, los oscuros y los denominados nariz de botella.

Explican los expertos que el recorrido implica adentrarse en un corredor migratorio de grandes mamíferos y es por ese motivo que demanda más tiempo. Aunque vale aclarar que cuando mayor inversión, el premio también puede ser más importante, ya que en esta excursión se abre la posibilidad de encuentro con ballenas jorobadas o ballenas Sei.

Animales con historia

 “Uno de los pilares de la conservación es la educación y no se trata sólo hablar de datos  que hoy por hoy encontrás en Google”, aseguró a Intersección, Alejandro Profilis, secretario del consejo directivo de la asociación civil Pumakawa.

Para los miembros de esta reserva, la formación emocional resulta más importante que el mero traspaso de información a los visitantes que se acercan al predio en Villa Rumipal, Córdoba.

Liderada por su fundadora, Kai Pacha, la organización recibe pumas, llamas, gatos monteses, zorros, entre otras especies silvestres. Cada uno de ellos tiene una problemática diferente y llega de la mano de la Policía ambiental del Ministerio de Ambiente y Economía Circular de la provincia.

“Incluso son traídos por personas que los tienen en sus casas como mascotas”, agregó Profilis que se vio en la obligación de aclarar que la mayoría no está en condiciones de ser reinsertada a sus ecosistemas naturales. “Los bichos con los que trabajamos acá son animales con historias y hacemos hincapié en que las personas sepan lo que les pasó”, remarcó el referente.

La premisa en Pumakawa es formar desde la emoción y no sólo desde la información, por eso deciden poner el acento en el relato de las dificultades que atravesaron estos ejemplares antes de ingresar a la reserva.

Dentro de ese plan, ofrecen una experiencia que entremezcla el descanso vacacional y la posibilidad de aprendizaje a partir del cuidado de estos animales.

PH: Gentileza Susana Torres

“Cada una de las historias que traen representa una problemática medioambiental de nuestra fauna”, remarcó el secretario para dar cuenta de la importancia de tomar contacto con lo que les sucedió a la hora de concientizar a las personas. Él entiende que cualquier estrategia de conservación parte del cabal conocimiento de las complicaciones que genera el hombre y apuesta a que los colaboradores se lleven esa enseñanza.

En verano, el calor hace que el día de trabajo empiece muy temprano en la organización. Primero se hacen tareas de mantenimiento y luego se alimenta a los animales y se limpian sus espacios. Esta labor está en manos principalmente de voluntarios que llegan para vivir esta experiencia. Durante sus 30 años de trayectoria pasaron por la organización más de 300 voluntarios.

Durante las épocas estivales, las tareas están relacionadas a la recepción de visitantes y al cuidado de animales, mientras que en el resto de los meses, quienes se acerquen a prestar colaboración se encargaran del cuidado y los arreglos que sean necesarios dentro del predio. En todos los casos, se incluye el hospedaje sin cargo. “Este año tuvimos la oportunidad de cubrir los alimentos también, pero eso no se asegura”, señaló Profilis.

La temporada alta, que en la reserva es durante enero y febrero, también juega un rol importante a la hora de diferenciar el tipo de recorrido que se puede realizar dentro de Pumakawa. Durante los meses vacacionales, los avistajes son abiertos a todo el público que quiera tener la experiencia, mientras que fuera de este periodo es el momento de los establecimientos educativos.

“Cuando vienen las escuelas, hablamos con los profesores. Nosotros tenemos un programa que se llama aula abierta al sol por medio del cual tratamos de adaptar nuestra información a lo que los chicos están dando en clase”, explicó el representante de la asociación que insistió en la importancia de que la enseñanza trascienda los datos.

 “Nosotros aprovechamos que los chicos salen de esas cuatro paredes del salón para sensibilizarlos. Hacemos que se conecten con la tierra, que se acuesten en el suelo, que sientan el sol.

También los invitamos a tocar una llama, por ejemplo. Que sientan el pelaje o que vean que el puma no es un bicho malo o es un gato feroz como muchos creen”, profundizó Profilis.

Pumakawa es la nueva versión de lo que una vez se dio a conocer como El Edén Flora y Fauna. El incendio que padeció el predio en 2009 no solo derivó en el renacimiento con un nuevo nombre, sino que también sentó las bases de un objetivo más amplio: sensibilizar para promover la protección ambiental.

PUMAKAWA EN INSTAGRAM/ PUMAKAWA EN FACEBOOK / WEB PUMAKAWA

Aprender para conservar el patrimonio 

La asociación Aves Argentinas avanza un poco más en el sentido de la formación para la generación de estrategias de cuidado medioambiental con conciencia y conocimiento.

Desde su Escuela Argentina de Naturalistas ofrece desde cursos cortos sobre temáticas relacionadas a los ecosistemas argentinos, hasta la cursada de una carrera terciaria integral.

 “El primer paso para conversar algo, es saber que existe”, aseguró a Intersección, Claudia Nardini, directora del departamento educativo de la organización. Desde su perspectiva, la elaboración de proyectos de preservación es el resultado de un proceso de educación abierto a todo el público.

”Estudiantes, funcionarios, fuerzas de seguridad, amas de casa, todos deberíamos tomar conciencia de nuestro patrimonio natural”, agregó.

Nardini también aclaró, al describir la cursada, que si bien el título de naturalista de campo e interpretador del patrimonio no es oficial, cuenta con el aval y reconocimiento formal de instituciones como Birdlife International, Administración de Parques Nacionales, Fundación Vida Silvestre Argentina, Senado de la Nación, entre muchas otras dependencias públicas de las provincias.

Se trata de un proceso educativo pensado para todo aquel que sienta deseos de conocer más sobre la naturaleza autóctona. “Tenemos un crisol de alumnos muy grande, desde chicos que recién terminan la secundaría hasta personas con su vida hecha y amantes de la temática de conservación. Eso es fantástico, porque al ser virtual la enseñanza, se pueden adoptar medidas de preservación de distintos ecosistemas”, insistió la directora educativa.

Las materias que se dictan son cuatrimestrales y se cursan en formato en su mayoría. Sin embargo, la currícula también incluye prácticas presenciales en áreas naturales e incluso talleres de campo que pueden durar entre dos o tres días en lugares más alejados. “Estas clases se graban para que los alumnos que están muy lejos puedan verlas. También hay trabajos prácticos que los estudiantes pueden realizar en sus ciudades”, señaló Nardinin.

Tanto los cursos como la carrera de naturalista tienen un costo que se informa a los interesados por medio de un intercambio de mails y que contribuyen al funcionamiento de todas las actividades de Aves Argentinas.

“Todos los ingresos que tenemos genuinamente van a parar a los proyectos de conservación en el territorio”, remarcó la directora educativa y sumó otra opción de participación: el voluntariado.

“Muchos de los alumnos siguen después como voluntarios en esos proyectos que se financian con la oferta de educación. Otra forma de sumarse se puede encontrar en la página web y en las redes sociales”, explicó Nardini.

Pero más allá de los medios que existen para acercarse a las actividades de la asociación, hay algo que está asegurado, según la representante y tiene que ver con una profunda transformación de la forma de ver la naturaleza.

“Yo trabajaba en un banco en Florida y Sarmiento (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y haber hecho un curso de observación de aves me acercó a este mundo totalmente desconocido. Me abrió la cabeza y el corazón, me cambió la vida hacer ese aprendizaje. Cambie la mirada del planeta, de los ambientes y de los seres vivos. Generás respeto y criterio”, relató.

Aves Argentinas propone, entonces, una alternativa que supera la idea de paseos recreativos y sustentables, promete una formación para la conservación desde la conciencia además de la apertura a una manera diferente de habitar los ecosistemas. Más de 13 mil alumnos ya participaron de sus propuestas educativas.

“Sigo trabajando en esto a través de los años, porque me emociona ver cómo los alumnos van abriendo los ojos. Cada vez hay más gente que está enterada de estos temas; hay más preocupación y más conocimiento. Eso es un estímulo”, reflexionó Nardini.

AVES ARGENTINAS EN INSTAGRAM/ WEB AVES ARGENTINAS

Aula Naturaleza

 “Imaginá una escuela donde el aula es la naturaleza, donde cada amanecer activa los sistemas vivos y aprender es una experiencia que involucra mente, corazón y manos”, propone el equipo de Quinta Esencia en sus redes sociales.

La organización invita a sus visitantes a vivir una experiencia educativa desde la convivencia más pura con la naturaleza y ofrece retiros -tanto para instituciones educativas como para personas y equipos de trabajo-, campamentos familiares y una opción de voluntariado.

Este proyecto se leva adelante en la localidad de Mar Chiquita, en la Costa Atlántica. Se puede acceder a su agenda de actividades a través de  QUINTA ESENCIA EN INSTAGRAM

 

 

 

 

Otras notas de interés

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

For security, use of Google's reCAPTCHA service is required which is subject to the Google Privacy Policy and Terms of Use.

I agree to these terms.

Las más leídas