En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que este año se centra en el lema “Inspirado por la Naturaleza. Por el Clima. Por Nuestro Futuro”, desde Ecoplas, asociación civil especializada en plásticos y medio ambiente, advierten que los residuos mal gestionados representan uno de los mayores desafíos ambientales de la actualidad.
La solución, señalan, requiere un abordaje integral y, en Argentina, eso implica una gestión eficiente de RSU, la erradicación de los basurales a cielo abierto, más infraestructura, educación, separación en origen, fortalecimiento de la industria del reciclaje y políticas públicas sostenidas
“El impacto ambiental está relacionado con la manera en que producimos, consumimos y gestionamos los recursos. Y la economía circular es hoy una herramienta para avanzar en sistemas más eficientes y sostenibles. Los plásticos tienen mucho para dar en sistemas regenerativos, al ser recuperados y aprovechados, cuidando recursos naturales y disminuir emisiones”, señaló Verónica Ramos, Directora Ejecutiva de Ecoplas.
El impacto de la recuperación
Uno de los ejes para mitigar el cambio climático es la valorización de materiales a través del reciclado.
Según el Índice de Reciclado de Plásticos —elaborado por Ecoplas junto a CAIRPLAS—, durante 2024 en Argentina se reciclaron mecánicamente 233.200 toneladas de plásticos, a las que se suman otras 30.300 toneladas destinadas a recuperación energética.
En conjunto, estas acciones evitaron la emisión de más de 330.000 toneladas de dióxido
de carbono (CO₂), lo que refleja el potencial del reciclado como herramienta concreta
dentro de las estrategias de mitigación climática.
Esto cobra relevancia si se considera que la producción y el consumo de bienes están
directamente asociados a la generación de emisiones. En ese sentido, extender la vida útil
de los materiales y reinsertarlos en nuevos ciclos productivos permite reducir la necesidad
de materias primas vírgenes y, con ello, la huella de carbono.
Plásticos con propósito
Para evitar que los residuos terminen en el ambiente, desde Ecoplas impulsan el concepto
de “plásticos con propósito”, que promueve su reutilización, reciclaje y valorización dentro
de un sistema circular.
El ecodiseño aparece como una herramienta clave en este proceso: pensar productos
desde su origen para que sean reutilizables, reparables o reciclables permite optimizar
recursos y reducir el impacto ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida.
“La economía circular es mucho más que recuperar materiales: es impulsar un cambio
cultural profundo. Sabemos que el plástico es un recurso de enorme valor, pero para evitar
que llegue a la naturaleza necesitamos a las escuelas, a los recuperadores y al Estado
trabajando a la par. Solo construyendo este tejido social articulado vamos a lograr
transformar el consumo y proteger realmente nuestro país”, concluyó la ejecutiva.


















