En Tierra del Fuego se desarrolló la quinta edición del programa Emprender para Crecer, una iniciativa que se implementó a partir de la articulación entre Camuzzi y la Secretaría de Desarrollo Productivo y PyME del Gobierno provincial, con el objetivo de fortalecer el ecosistema emprendedor local y promover procesos de desarrollo con anclaje territorial.
La propuesta se orientó a consolidar proyectos productivos, fortalecer capacidades y fomentar dinámicas colaborativas entre emprendedores de la provincia.
En esta edición participaron 34 emprendimientos de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, lo que permitió ampliar el alcance territorial del programa y reforzar una lógica de trabajo en red. Con esta nueva cohorte, ya fueron 153 los emprendimientos fueguinos que egresaron de las distintas ediciones de la iniciativa.
“El programa permitió articular esfuerzos entre el sector público, el sector privado y los emprendedores, generando un espacio de acompañamiento y fortalecimiento colectivo”, señalaron desde la organización.
A lo largo del proceso se combinaron instancias de formación grupal y mentorías individuales, con un enfoque integral que abordó tanto aspectos técnicos como habilidades personales. Se realizaron 12 talleres —seis teóricos y seis prácticos— y más de 135 mentorías personalizadas, con seguimiento cualitativo y técnico adaptado a cada emprendimiento.
Construir redes, la clave
Uno de los ejes centrales de la edición fue la promoción de la vinculación entre emprendimientos y la construcción de redes. Como resultado, se identificaron más de 80 potenciales articulaciones estratégicas, que fortalecieron el entramado emprendedor provincial y ampliaron las oportunidades de cooperación, intercambio y desarrollo conjunto.
“La generación de redes resultó clave para potenciar el impacto social del programa y favorecer procesos de crecimiento colectivo”, indicaron desde el equipo coordinador.
Durante el acto de cierre se otorgaron diez menciones a emprendimientos destacados en categorías vinculadas a la innovación, el impacto social y ambiental, el potencial de escalabilidad, la estrategia comercial y el espíritu emprendedor. Además, se entregó capital semilla a la totalidad de los proyectos participantes, con el objetivo de acompañar la mejora y consolidación de las iniciativas productivas.
Diversidad productiva
En relación con los rubros representados, la mayor parte de los emprendimientos se concentró en servicios y oficios, seguidos por el sector textil, las artesanías, el comercio, la pesca y el procesamiento de productos de mar, la gastronomía y otras actividades, lo que reflejó la diversidad productiva de la provincia.
El programa incluyó una estrategia de evaluación integral que permitió relevar la evolución de los proyectos mediante herramientas cuantitativas y cualitativas. Los resultados mostraron avances en los niveles de formalización, un incremento en la participación en redes de emprendedores —que pasó del 47% al 69%— y mejoras en la claridad del modelo de negocio, la gestión del tiempo, el conocimiento del mercado, las finanzas, la sustentabilidad y el liderazgo personal.
Emprender para Crecer forma parte de los programas de ESG orientados a la educación y la empleabilidad que Camuzzi impulsó en las localidades de su área de concesión, con el propósito de generar impacto social positivo y sostenible.
En esa misma línea, la compañía desarrolló el programa Cocinas para Crecer en ciudades como Mar del Plata y Bariloche, promoviendo la profesionalización del oficio gastronómico como una salida laboral concreta y articulada con el desarrollo local.









