Durante 2025, las energías renovables cubrieron el 40,21% de la demanda eléctrica nacional. Esto significa que, de cada 10 MWh consumidos en el país, 4 MWh fueron abastecidos con energía renovable, según informó la CEA (Cámara de Generadores y Cadena de Valor de Energías Renovables), en base a datos oficiales de CAMMESA.
En ese contexto, los socios de la CEA registraron 16.284 GWh, equivalente al 68,8% de la generación nacional eólica y solar. Así, en 2025, la generación renovable alcanzó un total de 56.799 GWh. Asimismo, la demanda total de energía eléctrica alcanzó 141.249,245 GWh y la generación renovable permitió cubrir el 40,21% de la demanda.
En cuanto a la composición tecnológica de la matriz renovable 2025, el aporte se explicó principalmente por:
- 52,2% Hidro > 50 MW
- 2,5% Hidro < 50 MW (Pequeños aprovechamientos hidráulicos)
- 33,4% Eólica
- 9,2% Solar
- 2,8% Bioenergías (Biomasa + Biogás)
En paralelo, el desempeño del sector energético continuó consolidándose como motor de la actividad económica y del comercio exterior.
Según destacó el Ministerio de Economía, 2025 marcó un récord histórico del saldo comercial energético, con el superávit más alto del que se tiene registro (USD 7.815 millones), y exportaciones también récord por USD 11.086 millones.
Del superávit comercial energético superior a los siete mil millones de dólares, aproximadamente un 20% se explica por el desplazamiento de generación térmica basada en gasoil y fuel oil hacia energías renovables no convencionales.
Si bien el saldo comercial positivo está fuertemente asociado al crecimiento de Vaca Muerta, el sector de las energías renovables también contribuyó a esos resultados, particularmente a través de la reducción de importaciones de combustibles líquidos para generación eléctrica.
Más capacidad instalada
Durante 2025, el sector renovable también avanzó en la consolidación de su crecimiento mediante el ingreso en operación de nueva capacidad instalada: se incorporaron 738 MW de nueva potencia renovable.
En particular, se registró la entrada en operación de nuevos proyectos solares, eólicos y de bioenergía en distintas provincias del país, mediante contratos MATER, RenovAR y RenMDI, entre otros esquemas.
Entre las incorporaciones del año se destacan desarrollos solares en Mendoza (Anchoris y Los Molles), Chaco (La Perla, Charata y Villa Ángela), Córdoba (Villa de María Río Seco) y Salta (Granja Solar San Carlos), así como proyectos eólicos en Buenos Aires (La Rinconada y Vientos Olavarría) y centrales de biomasa en Corrientes y Misiones.
Más allá de los indicadores de generación, la CEA destacó el fortalecimiento de la cadena de valor renovable, integrada por desarrollo de proyectos, ingeniería, logística, proveedores técnicos e industriales, operación y mantenimiento (O&M), monitoreo y digitalización, con impacto directo en empleo calificado, inversión y desarrollo territorial.
De cara a 2026, la Cámara remarcó la importancia de sostener el crecimiento del sector con reglas previsibles, planificación de infraestructura eléctrica y fortalecimiento continuo de la cadena de valor local.








