Más de 9.400 personas encontraron oportunidades de formación para el empleo

Con más de 9.400 egresados y 619 cursos dictados, la Fundación Oficios celebra dos décadas de formación gratuita para personas en situación de vulnerabilidad.

Electricistas, plomeros, gasistas, carpinteros, soldadores, albañiles, instaladores, especialistas en mantenimiento. Son oficios que siguen siendo necesarios y demandados por el mercado laboral. Y detrás de cada trabajador que adquiere esas capacidades hay una oportunidad concreta de empleo, de generación de ingresos y de construir un proyecto de vida.

Con esa convicción nació hace 20 años Fundación Oficios, una organización que promueve la inclusión sociolaboral a través de la formación gratuita en oficios para personas en situación de vulnerabilidad. Desde su creación, 9.463 personas egresaron de sus cursos y se dictaron 619 propuestas formativas, con una tasa de egreso del 76%.

La propuesta combina capacitación técnica con herramientas para la empleabilidad y el desarrollo personal. Los alumnos pueden formarse en especialidades como electricidad, plomería, albañilería, instalaciones sanitarias, construcción en seco, gas, carpintería, soldadura, mantenimiento de edificios, confección, reparación de celulares, sistemas solares térmicos y gestión de emprendimientos productivos, entre otras. 

Los cursos son gratuitos, cuentan con titulación oficial y son avalados por el Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires desde 2011. 

Los oficios siguen teniendo futuro

En un mercado laboral atravesado por la digitalización y la inteligencia artificial, los oficios siguen teniendo un rol central. Son trabajos que pueden incorporar nuevas herramientas y tecnologías, pero que continúan requiriendo conocimientos técnicos, experiencia y capacidades prácticas. Electricistas, plomeros, gasistas, albañiles, carpinteros, soldadores y especialistas en mantenimiento siguen siendo necesarios para el funcionamiento de hogares, empresas, obras e infraestructura.

En este contexto, la formación profesional adquiere un doble valor: responde a una necesidad concreta del mercado y, al mismo tiempo, amplía las posibilidades de inserción laboral de personas que necesitan una oportunidad para incorporarse o reconvertirse. “Hay que encontrar empresas convencidas de los procesos de formación, que articulen con los Estados para programar empleo. Ahí los resultados son extraordinarios”, explica Sergio Moreno, director de Fundación Oficios.

Modelo de articulación

Los resultados alcanzados durante estas dos décadas muestran la dimensión que tomó la iniciativa. Fundación Oficios pasó de ser un proyecto impulsado por un grupo de empresas a consolidar un modelo de formación que articula con distintas organizaciones, instituciones y comunidades.

Pero la demanda actual plantea un nuevo desafío: durante 2026, más de 3.000 personas quisieron acceder a una capacitación y no encontraron lugar; 2.500 se anotaron para 400 vacantes en los cursos anuales y otras 1.200 personas se inscribieron para 275 lugares en los cursos cuatrimestrales del segundo semestre.

La situación expone una paradoja: mientras existe una necesidad de trabajadores capacitados en distintos oficios, también hay miles de personas que buscan adquirir esas herramientas y no pueden hacerlo por falta de capacidad instalada. “Tener que decirle que no a alguien por falta de lugar es lo que hoy nos mueve a buscar más ayuda”, plantea la Fundación.

El desafío hacia adelante es, entonces, crecer sin perder la calidad del modelo: sumar aulas, docentes, sedes y recursos que permitan ampliar la cantidad de personas capacitadas y, al mismo tiempo, fortalecer la articulación con empresas y organismos públicos para que la formación dialogue cada vez más con las necesidades reales del mercado laboral.

Una historia construida entre muchos

Fundación Oficios nació en 2006 a partir de una iniciativa de Grupo Eidico, que con Patricio Lanusse a la cabeza, proponía el camino de “enseñar a pescar”, como variante superadora a la asistencia social. El proyecto contó con el apoyo de otras firmas, como Cardón, Miguens Hermanos y J.P.U. Desde entonces, el acompañamiento de empresas privadas fue una pieza importante para sostener la continuidad del proyecto y ampliar su impacto.

Con el tiempo se sumaron nuevas organizaciones que aportaron financiamiento, materiales, conocimiento técnico y voluntariado, conformando una red de apoyo que hoy acompaña distintas iniciativas de la Fundación. 

El objetivo no es reemplazar al Estado ni realizar asistencia puntual, sino generar capacidades que permanezcan: brindar conocimientos, certificar competencias y acompañar a las personas para que puedan transformar una capacitación en una oportunidad laboral. “Históricamente la beneficencia en Argentina hacía mucha caridad. Lo que tratamos de hacer es entender dónde está el negocio de la empresa para encontrar soluciones que mejoren la comunidad”, sostiene Moreno.

El próximo desafío

A 20 años de su creación, Fundación Oficios busca consolidar una nueva etapa de crecimiento. Además de su sede central en Benavídez, durante 2026 ya comenzó a ampliar su alcance territorial, con nuevas propuestas en Derqui, Don Torcuato, Carabassa y Barrio Padre Carlos Mujica. 

Para 2027, la organización proyecta consolidarse como referente en la formación integral para el trabajo a través de los oficios y profundizar su expansión a partir de nuevas alianzas, proyectos y acuerdos con empresas que permitan financiar cursos, incorporar herramientas y conocimientos y ampliar las oportunidades de formación.

El objetivo de la entidad es crecer con más cursos, más sedes y más personas capacitadas para acceder a trabajos que el mercado sigue necesitando.

 

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